Esta experiencia es una limpieza energética profunda del hogar, realizada a través de sahumerios, reiki y sonidos, aplicada de forma respetuosa y consciente.
Durante el proceso se trabaja sobre las energías acumuladas en el espacio, ya sea por patrones emocionales, situaciones vividas, visitas, conflictos, procesos de cambio o la historia propia del lugar.
La intervención busca armonizar el ambiente, liberar cargas energéticas estancadas y favorecer una sensación de orden, calma y protección.